Review Ryzen 3 2200G y Ryzen 5 2400G

16 Abr 2018

El mayor defecto de Ryzen para quienes buscan armar un equipo económico es la falta de vídeo integrado, por lo que el lanzamiento de los APU AMD basados en Ryzen con gráficos Vega son uno de los productos más esperados para quienes buscan un equipo bueno, bonito y barato.

Introducción

Estas APU basadas en Ryzen, al igual que el resto de los procesadores lanzados por AMD utilizan la Infinity Fabric de AMD, la tecnología abierta y modular de la compañía construida sobre el mismo protocolo que utiliza Hyper Transport para interconectar los distintos componentes del CPU como los puertos de entrada y salida, controladora de memoria, gráficas (en este caso las gráficas integradas Vega) y los núcleos Zen, incluídas las distintas cachés y otros elementos que forman parte del equipo.

Gracias a esta interconexión entre los componentes se desprenden tecnologías adicionales como Precision Boost 2, parte de la tecnología SenseMI de AMD para realizar overclock automático, el cual abandona los escenarios tradicionales de overclock automático basados en una frecuencia máxima para un sólo núcleo y otra para dos o más núcleos activos, sino que escalará automáticamente la frecuencia del procesador en la medida que la temperatura lo permita, en incrementos de 25 MHz hasta alcanzar el máximo Boost Clock. Esto significa, para el usuario común y corriente, que el equipo podrá alcanzar mayores niveles de overclock general siempre y cuando la temperatura no sea un problema.

Especificaciones ADM Ryzen 3 2200G

  • Núcleos: 4
  • Hilos de ejecución: 4
  • Caché L1: 64KB
  • Caché L2: 512KB por núcleo
  • Caché L3: 4MB compartida
  • Velocidad base CPU: 3.5 GHz
  • Velocidad máxima CPU: 3.7 GHz
  • Núcleos GPU: 8
  • Velocidad GPU: Hasta 1.100 MHz
  • TMUs: 32
  • ROPs: 16
  • TDP: 65W
  • Soporte memorias: DDR4-2933 Dual Channel
  • Precio: USD $99 / CLP $80.000

Especificaciones AMD Ryzen 5 2400G

  • Núcleos: 4
  • Hilos de ejecución: 8
  • Caché L1: 64KB
  • Caché L2: 512KB por núcleo
  • Caché L3: 4MB compartida
  • Velocidad base CPU: 3.6 GHz
  • Velocidad máxima CPU: 3.9 GHz
  • Núcleos GPU: 11
  • Velocidad GPU: Hasta 1.250 MHz
  • TMUs: 44
  • ROPs: 16
  • TDP: 65W
  • Soporte memorias: DDR4-2933 Dual Channel
  • Precio: USD $169 / CLP $120.000

Plataforma de pruebas y metodología

Hardware

  • CPU: AMD Ryzen 3 2200G
  • CPU: AMD Ryzen 5 2400G
  • CPU: AMD Ryzen
  • Placa Madre: MSI B350I PRO AC
  • GPU: EVGA GeForce GTX 1070 8GB ACX 3.0
  • Almacenamiento: Kingston SSDNow UV400 (Review / Comparar Precios)
  • RAM: G.Skill FlareX 2x8GB  2.133 / 3.200 MHz

Software

  • 3DMark
  • PCMark 10
  • VRMark
  • GeekBench
  • AIDA 64
  • wPrime
  • Super Pi
  • X.265
  • Cinebench R15
  • Ashes of the Singularity
  • Rise of the Tomb Raider
  • Gears of War 4
  • Metro Last Light Redux

Benchmarks

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Overclock

Para el Ryzen 3 2200G

El overclock en el R3 2200G estuvo centrado principalmente en lograr una mayor frecuencia de CPU. Este procesador sin problema logró los 3950 MHz con alrededor de 1,4V en Windows (cerca de 1,397 en BIOS), con lo que su rendimiento extra fue notorio y suficientemente estable para poder ejecutar toda la batería de pruebas. Cabe mencionar que ya en pruebas sin OC el R3 2200G tiene un buen desempeño debido a que como el procesador tiene un TDP de 65W, son menores los escenarios donde tiene “thermal throttling”. Esto hace que se mantenga su frecuencia por defecto al máximo por más tiempo.

Si bien las pruebas se hicieron con el ventilador Wraith que viene en conjunto con este procesador, recomendamos utilizar algo un poco mejor si quieren hacer un OC permanente en el tiempo. Estas pruebas fueron hechas por unas cuantas horas, pero podría ser dañino para el procesador operar tan cerca de su “Tj Max”. Al menos en pruebas en reposo el CPU llegó a una temperatura máxima de 65-68°C y de casi 75°C para su IGP (gráficos Vega 8). Sin embargo con Overclock estas subieron a unos 85-88°C y cerca de 85°C para su IGP. Si bien el IGP no tiene overclock, debido a la cercanía con los núcleos, parte del calor generado por el CPU es traspasada a esta unidad.

A continuación dejamos una captura de pantalla del procesador a la frecuencia de Overclock ejecutando AIDA 64 en su prueba de memorias y cachés.

Para el Ryzen 5 2400G

Tal como lo mencionamos antes, el R3 2200G tiene un TDP de 65W y esto también se aplica al R5 2400G. Sin embargo, en el caso Ryzen 5, este tiene más hilos de ejecución por tener activado el SMT (llegando a 8 subprocesos) y eso hace que la carga y voltaje sean bastante más altos para poder mantener este TDP a raya Esto hace que sea muy frecuente que las frecuencias no sean las máximas que se estipulan en el papel debido a que el “Thermal Throttling” se manifiesta de forma reiterativa. Por esta razón el R3 2200G con un OC a 3950 MHz fijos en algunas pruebas dio mejores resultados que el R5 2400G stock porque este último llega hasta 3900 MHz y esto opera como un boost dependiendo de las temperaturas, TDP, intensidad de carga y otros factores.

La placa utilizada tiene ciertas limitaciones a la hora de hacer Overclock porque no nos permitió usar un vCore mayor a 1,4V, situación que hizo imposible hacer un OC estable superior a las frecuencias que este llega sin meterle mano. De esta forma se decidió potenciar otras áreas como las memorias RAM que se configuraron a 3333 MHz y el núcleo del IGP Vega 11 se fijó a 1500 MHz sobre los 1250 MHz por defecto (logrando aproximadamente un OC a este componente de 20% que se traduciría en una mejora significativa en juegos y benchmarks 3D).

También se usó otro disipador porque el Wraith queda muy justo incluso con el Ryzen 5 2400G a frecuencias por defecto. Era normal ver temperaturas de CPU sobre los 79°C sostenidas, llegando a un peak de 85°C y dicho comportamiento era visto también en el IGP que operó a temperaturas similares al ejecutar la batería de pruebas sin cambiar sus frecuencias.

No podemos olvidar mencionar que ambos procesadores mostraron un buen desempeño desde el momento en que pudimos levantar las frecuencias de las memorias G.Skill Flarex los 3200 MHz. Se tuvo esperanzas que al tener estos Ryzen de última generación  junto a las últimas BIOS con el Agesa 1.0.0.0a fuera posible usar lograrlo simplemente con el perfil XMP, pero esto no fue así y había cierta inestabilidad en Windows. Todo fue solucionado al utilizar la opción en BIOS conocida como ProcODT que explicamos a fondo en una guía anterior. En este caso utilizamos 60 ohm de impedancia para dicho parámetro y esto fue suficiente para levantar los 3200 MHz, incluso 3333 MHz no fueron problema pero todas nuestras pruebas tanto en Intel y AMD las memorias corren a 3200 MHz.

De este modo las memorias funcionan a una frecuencia DRAM de 1600 MHz que permite que sea idéntica para el Infinity Fabric y también para la memoria compartida del IGP (Vega 8 y 11 respectivamente). Por defecto el IGP viene configurado a una utilización de 256 MB, pero esta cantidad puede ampliarse hasta 2048 MB (ó 2 GB para los amigos).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Conclusión

Ryzen 3 2200G

Para lo que vale (105 dólares americanos o $81.000 en Chile) tiene una potencia para aplicaciones de todo tipo abrumadora considerando su rango de precio. Si a eso le sumamos los gráficos integrados Vega 8 se tiene un combo que compite codo a codo con el Intel i3 8100. Para gente que sólo usara su IGP sin duda es una gran alternativa. El único pero sería el querer 2GB dedicados de vídeo compartido porque en caso de que se configure un computador de sólo 8GB de RAM, esto dará como resultado un máximo de 6GB utilizables para juegos y tareas en segundo plano. En este caso particular esa memoria podría ser insuficiente para correr juegos actuales si dejamos el navegador abierto o una gran cantidad de aplicaciones que demanden gran cantidad de memoria RAM.

Tal como los Ryzen originales, una alta frecuencia de memoras es clave  y asegura un desempeño notable en Windows. Tras haber configurado las memorias a 3200 MHz se notó un procesador muy ágil que al ser utilizado de forma casual en aplicaciones comunes no significó una gran diferencia en experiencia de uso respecto a un procesador de mayor gama como es el i5 7600K o 7700K. Claro que el desempeño en pruebas de todo tipo es inferior en el caso del R3 2200G, pero en uso de oficina, con Excel, Word, viendo vídeos, etc no se percibe una diferencia significativa. Este CPU perfectamente puede ser utilizado con placas A320 debido a que su TDP es bajo (65W) y en el 95% de los casos no será indispensable requerir una mejor solución de disipación térmica.

Considerar que el disipador Wraith tiene un poco más de área de disipación que su contra parte Intel y mantiene a raya altas temperaturas vistas en situaciones de carga máxima. De este modo, AMD se estaría posicionando de manera muy positiva en el segmento gama baja para computadores que cuesten menos de $300.000 (si consideramos memorias RAM de 2x8GB que hoy en día están sobre los $120.000 en tiendas locales). Por lo anterior sólo queda recomendar al R3 2200G como un componente destacable en su relación precio rendimiento.

 

Ryzen 5 2400G

Por otro lado el Ryzen 5 si bien tiene un desempeño superior tanto por contar con VEGA 11 (versus VEGA 8) y tener habilitado la función de SMT junto a mejores frecuencias de boost (hasta 3900 MHz), su precio se dispara en relación al Ryzen 3 2200G llegando a ser cercano al 51% en Estados Unidos (162 dólares). La misma situación se da en Chile, porque el Ryzen 5 2400G asciende a unos $121.000 según tiendas locales. Para este valor y desempeño anda muy similar en prestaciones a lo que puede ofrecer un i5 8400, donde este último destaca por ser de 6 núcleos. En la mayoría de escenarios tener un procesador 4/8 respecto a uno 6/6 no supondrá una gran diferencia de rendimiento, salvo que por motivos desconocidos no se aprovechen los sub procesos del R5 2400G, haciendo que tenga un desempeño similar a un R3 2200G.
Por un precio similar también se encuentra al i3 8350K que si bien tiene tan sólo 4 núcleos sin opción de SMT (o HT llamado en Intel), permite hacer Overclock por multiplicador desbloqueado y en Intel se podría obtener alrededor de 4500 MHz fijos sin mayor dificultad lo que lo haría un competidor interesante, aunque el gran pero de este CPU es que carece de una solución de enfriamiento propia y habría que meterse la mano al bolsillo para adquirir una, disminuyendo así el presupuesto del PC como un todo. Si bien lo anterior no es un gran gasto, si se piensan en equipos de menos de $300.000 cada peso cuenta y no es la idea adquirir una fuente de dudosa reputación por estar obligado a comprar un cooler de $20.000.

Ahora, si bien en cuanto a CPU por si sólo el Ryzen 5 2400G podría no ser la panacea que uno está pensando, la inclusión de los gráficos integrados Vega 11 lo convierte en una solución muy versátil debido a que sólo por este aspecto tiene un desempeño superior a los procesadores Intel mencionados si estos utilizan su respectivo IGP en juegos y aplicaciones 3D en general. Por lo anterior consideramos que el valor del R5 2400G es adecuado y competitivo, pero creemos que podría mejorarse un poco más en el corto plazo, por lo que de momento sólo podemos recomendarlo como un producto que cumple lo que promete, pero que de momento su relación precio desempeño no es proporcionalmente favorable respecto a los resultados obtenidos (con y sin OC) respecto al R3 2200G bajo esos mismos escenarios.

 

No podemos despedirnos sin antes mencionar el apoyo de AMD al poder facilitarnos este kit consistente en placa MSI B350 I Pro AC, Memorias G.Skill FlareX 2x8GB, 3200 MHz y ambos procesadores (Ryzen 3 2200G / Ryzen 5 2400G).

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